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Protección financiera: impuestos, vivienda y el futuro de tu familia, con Ani Miller en Without Tabú

Deducciones, compra de vivienda, el IP PIN de los hijos, homestead y testamentos: Ani responde sin filtro en Without Tabú.

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En su primera visita a Without Tabú, Ani Miller habló de todo lo que tiene que ver con proteger lo que construyes: impuestos, deducciones, la compra de tu casa y la planificación para el futuro de tu familia.

De lo que se habla en el episodio

  • Qué se puede deducir y cómo prepararte para la temporada de impuestos.
  • Comprar vivienda en Estados Unidos y el beneficio del homestead.
  • El IP PIN del IRS para proteger a tus hijos del robo de identidad.
  • Por qué pensar desde ahora en testamentos y fideicomisos.

La conversación, en detalle

En un episodio del podcast Without Tabú, producido por Los Hispanos Unidos Studios, sus tres anfitrionas, Xavia, Karina y Valeria, “tres madres, tres mujeres y tres amigas” que hablan sin filtros, recibieron a Ani Miller, venezolana y experta en finanzas, para conversar “de todo lo que quieras”: impuestos, deducciones que sí y que no, compra de la primera vivienda, mascotas, protección de los hijos y planificación para el futuro. Entre risas y anécdotas de la oficina, Ani repitió una idea que atraviesa toda la charla: el sistema de Estados Unidos funciona, y quien lo entiende y sigue las reglas puede avanzar muy rápido económicamente. Esta es la conversación completa, en orden.

De Caracas a Estados Unidos: hacer lo que toque

Las anfitrionas le pidieron que contara cómo empezó. Ani explicó que estaba por cumplir casi diez años en el país. Es de Caracas, Venezuela, donde se formó como contadora pública y pasó un largo tiempo en la banca, experiencia que le dio una base sólida en finanzas. En 2016 decidió venir a Estados Unidos y, como todo inmigrante, empezó haciendo lo que le tocaba: su experiencia quedó en segundo plano, porque había que pagar las responsabilidades que uno asume al llegar a un país nuevo.

Yo siempre he pensado que el que se tiene que adaptar es la persona que viene llegando. El país no se va a adaptar a ti.

Trabajó en todas las aplicaciones de delivery que existen, “absolutamente todas”, y hoy se ríe cuando sus clientes le cuentan algo de ese mundo, porque puede decirles cómo hacerlo: ella también lo hizo. Desde el principio entendió que aprender inglés le abriría otras puertas, incluso la posibilidad de ejercer su carrera, y uno o dos años después de llegar empezó a estudiarlo.

Una empresa para todo lo que necesitas para vivir aquí

Ani describió Ani Miller Services como una empresa multiservicios que se encarga de todo lo que necesita una persona, no solo un inmigrante, para vivir en Estados Unidos. Y explicó por qué cree tanto en acompañar a la gente en ese camino.

El sistema americano es un sistema que ya está creado, que tiene muchos años y que funciona. El que entiende el sistema y logra encajar en él puede avanzar muy rápido económicamente.

Según Ani, son una serie de pasos que no son tan difíciles si se siguen de la mano de un experto. Ver un video en YouTube no es lo mismo, porque ahí te cuentan el resultado, pero no el proceso ni el camino que hubo que recorrer. Quien ya pasó por ese camino, quien ya se cayó o ya fue estafado, tiene una experiencia valiosa, como los padres cuando advierten a sus hijos que se van a caer: no porque se las sepan todas, sino porque ya lo vivieron.

La historia de la carta del IRS

Como estaban en plena temporada de impuestos, Ani contó el episodio que dio origen a su servicio de taxes. Al llegar, todo el mundo le hablaba de reembolsos si tenía hijos, pero ella no entendía bien el sistema y, como inmigrante, no quería hacer nada que la perjudicara legalmente. Le recomendaron a una preparadora que estaba a casi una hora de donde vivía, en Doral, y hicieron todo de forma electrónica.

Aproximadamente un mes después de enviar la declaración, en 2017, le llegó una carta del IRS. Ani le escaneó la carta a la preparadora y le escribió, pero no obtuvo respuesta. La carta daba 30 días para contestar y, entre lo que tarda el correo y los días sin respuesta, el plazo se acortaba. No hablaba inglés y no sabía qué hacer. A los cuatro días le escribió la asistente: estaban muy ocupados con la temporada de taxes y tenía que tratar de resolverlo ella misma.

Ani, que venía de una formación bancaria en la que el servicio posventa es tan importante como la venta, no lo podía creer. Aun así, quiso ser flexible: tomó su carro, manejó una hora con su carta y fue a la oficina con toda la buena intención de que la atendieran, aunque fuera dos minutos para que le dijeran cómo responder. Le dijeron que la preparadora estaba ocupada. Esperó horas, sin que entrara ni saliera nadie, y nunca la atendieron.

Yo le pagué por el servicio y ahora le estoy diciendo que me llegó una carta y no tengo ni idea qué hacer.

Esa noche, mientras hacía entregas, se le “prendió el bombillo”: no podía depender de que otra persona le resolviera el problema, tenía que aprender a hacerlo. En plena temporada era difícil encontrar un curso, y además no podía dejar de trabajar mucho tiempo, pero encontró por internet un instituto con un intensivo de una semana. Se llevó la carta al curso, le explicaron qué había pasado y qué debía hacer, y fue personalmente al IRS a explicar su caso.

La causa era un simple error de tipeo: la preparadora había invertido dígitos del número de Seguro Social de su hijo, y el número resultante coincidía con el de otra persona, por lo que el IRS revisaba el caso como un posible fraude. Ani explicó un detalle que muchos desconocen: en la copia de la declaración que recibe el contribuyente no aparecen datos como la fecha de nacimiento de los hijos, que solo viajan al IRS desde el sistema del preparador, así que ella no tenía forma de ver el error. Ese mismo día lo solucionó, y desde entonces, contó, nunca más ha recibido una carta del IRS.

Su primera temporada como preparadora

Luego empezó a contar la historia en su trabajo, en Amazon. Les decía a sus compañeros que ya había hecho el curso y que el año siguiente podría ayudarlos, y ellos le respondían que no esperara, que todavía no habían hecho sus taxes y que nadie mejor que ella, que ya había ido al IRS. Era febrero, y ese año les preparó los impuestos a familiares, amigos y compañeros de trabajo, unas 30 personas en total. “Todo bien hecho, todo el mundo cobró”, recordó. “De lo malo siempre sale algo bueno.”

Con el tiempo se fueron presentando otras situaciones en otros trámites, y Ani resumió así el origen de su oficina: todos los servicios que ofrece son experiencias de cosas que le pasaron a ella viviendo en Estados Unidos. Las anfitrionas destacaron lo práctico que resulta llegar a un sitio donde está todo.

El sushi de la novia: qué gastos no se deducen

Las anfitrionas le pidieron la anécdota más loca que le haya pasado con un cliente, sin nombres. Ani contó la de un cliente que le dijo que tenía una novia a la que le encantaba el sushi, que llevaba anotado todo lo que gastaba cada vez que salían y que quería saber si podía ponerlo en los taxes. La respuesta de Ani, entre risas, fue que él había escogido esa novia y tenía que pagar por eso: el IRS no le iba a reconocer ese gasto.

Ani aprovechó para explicar el principio general:

  • El IRS reconoce los gastos que estén totalmente relacionados con una actividad comercial, ya sea que tengas una empresa o que realices esa actividad a nivel personal.
  • Los gastos personales, como las salidas a comer por gusto, no se deducen. Ani comentó que en este país mucha gente trabaja tanto y anda tan apurada que el “rapidito” para comer algo termina sumando muchísimo dinero.
  • Lo que cuenta es la relación con el negocio. Ante una pregunta de las anfitrionas sobre creadoras de contenido digital, explicó que si una persona vende su imagen, ciertos gastos de mantenimiento de esa imagen pueden estar relacionados con su actividad, igual que el lugar donde graba o la ropa que usa para su trabajo, mientras que los lujos personales no.

Todos los ingresos hay que declararlos

Ani contó otra anécdota graciosa: unos clientes la llamaron, con mucha pena, después de haber firmado su declaración, porque habían olvidado mencionar los ingresos que recibían de una plataforma digital. Afortunadamente ella todavía no había enviado los taxes, y además les había llegado por correo el formulario que reportaba esos pagos. La lección fue clara.

Todo hay que declararlo. Todos los ingresos hay que declararlos.

Y añadió que lo mismo aplica a las aplicaciones de criptomonedas: si recibiste ingresos, deben ir en tu declaración.

Cómo comprar tu primera vivienda: FHA o convencional

Las anfitrionas preguntaron qué papel juega el crédito para quien quiere comprar su vivienda principal. Ani explicó que, si se trata de la primera casa, lo ideal es aprovechar los beneficios que existen para el primer comprador.

El préstamo FHA

  • Es un programa respaldado por el gobierno que permite comprar con un pago inicial de 3.5%.
  • Para acceder se necesita un puntaje de crédito mínimo, que en ese momento, según explicó, era de 580.
  • Su gran ventaja es la inicial baja. Su gran limitante, según Ani, es el seguro hipotecario: cuando compras con 3.5%, te cobran un seguro mensual que, como lo explicó, se mantiene durante toda la vida del préstamo. Puso como ejemplo unos 200 dólares al mes que muchas personas ni saben que están pagando dentro de su cuota, y que a lo largo de 30 años suman lo suficiente para comprar “otro apartamentico” para invertir.

Por eso Ani, que hoy es inversionista y ha comprado varias propiedades, no tiene ningún préstamo de ese tipo. Pero aclaró que no se trata de descartarlo: si no tienes forma de llegar a una inicial mayor y se presenta la oportunidad, entra con el 3.5%, porque la propiedad se va a revalorizar y vas a construir patrimonio con solo pagar tu cuota.

El préstamo convencional

La alternativa que ella usa es el préstamo convencional, que en su caso requirió una inicial del 5%. También cobra un seguro hipotecario, pero con una diferencia importante: ese seguro se puede quitar.

Lo ilustró con su propia historia. En junio de 2020, en plena pandemia, cuando todo el mundo estaba asustado, compró una casa con el 5% de inicial. La constructora le pagó los gastos de cierre y el garaje eléctrico, porque casi nadie estaba comprando. “Si nos vamos a morir, me muero con una casa”, bromeó. Aproximadamente un año después, la casa se había revalorizado tanto que ya tenía el equivalente al 20% de su valor. Sin refinanciar, llamó al banco, pidió una nueva evaluación de la propiedad, un perito confirmó que el valor había subido más del 20% y le retiraron el seguro hipotecario. En un año se quitó esos 200 dólares mensuales.

Por eso hay que buscar asesores que nos guíen en el camino de las inversiones.

¿Se pueden deducir los gastos de las mascotas?

Una de las anfitrionas preguntó, en nombre de todas las dueñas de mascotas, si los gastos de un perro o un gato se pueden deducir, sobre todo los de apoyo emocional. Ani contó que es una pregunta que le hacen constantemente en la oficina, y explicó la diferencia:

  • Mascotas comunes y de apoyo emocional: no se deducen. Aunque el animal ayude a una persona que sufre de depresión, sus gastos no se pueden colocar en los taxes. Ani comparó con las aerolíneas, que tampoco tratan igual a un animal de apoyo emocional que a uno de servicio.
  • Animales de servicio: son los que llevan su chaleco identificativo. Según explicó, si la persona tiene una discapacidad documentada con un informe médico, por ejemplo un perro que guía a alguien que no puede ver, los gastos del animal, como comida y veterinario, pueden deducirse porque están ligados a esa discapacidad.

También recordó qué es la deducción estándar: un monto fijado por el gobierno que se supone cubre los gastos personales de la vida diaria, como la comida, y que es la razón por la que gastos como el sushi de la novia o la mascota de la casa no se deducen aparte. Al cliente del sushi, bromeó, le recomendó casarse para declarar juntos.

Quién reclama a los hijos y el PIN de protección del IRS

Las anfitrionas sacaron un rumor muy común: que entre padres separados “quien hace primero los taxes y firma es quien recibe el dinero de los niños”. Ani reconoció que en la práctica eso puede pasar, pero dijo que a ella no le gusta dejar las cosas a la suerte, y compartió una herramienta gratuita que mucha gente desconoce.

Contó que, como proveedora autorizada de e-file del IRS, ella y su equipo empiezan a preparar declaraciones desde el 2 de enero, cuando mucha gente todavía está celebrando, y que por eso sabe que siempre hay alguien que se adelanta. La solución que recomienda es el PIN de protección de identidad del IRS:

  • Puedes solicitar al IRS que le asigne a tu hijo o a tus hijos un PIN de seguridad de seis dígitos.
  • Ese PIN cambia cada año.
  • Una vez asignado, nadie puede incluir a ese niño en una declaración sin el PIN vigente.
  • Si el padre o la madre que lo solicitó llegara a faltar, el otro progenitor puede volver a solicitarlo.

Ani añadió que, aunque a veces las cosas tarden, en Estados Unidos las reglas se cumplen: si alguien reclama a un niño que no le correspondía, el otro padre puede enviar al IRS una carta con todas las pruebas para corregirlo. Y recomendó, por encima de todo, mantener una buena comunicación con la expareja por el bien y la salud mental de los hijos.

No basta con decir “este es mi hijo”

Ani explicó que para declarar a un hijo como dependiente no basta con quererlo: hay que cumplir requisitos y poder demostrarlos. Entre ellos mencionó que el niño haya vivido contigo más de la mitad del año fiscal, salvo lo que establezca un acuerdo de divorcio sobre qué progenitor lo declara cada año. Cuando no hay divorcio, por ejemplo si los padres nunca se casaron, hay que demostrar la convivencia, y el preparador tiene la responsabilidad de verificarlo, aunque no siempre lo hace. Contó el caso de una clienta cuyo hijo vive con ella, mientras el padre, que se mudó a otro estado y no la ayuda, lo declaró; la oficina estaba en proceso de demostrarle al IRS con quién vive realmente el niño.

Ani también contó que cada año asiste a la convención que organiza el IRS para los preparadores: tres días completos de información, de la mañana a la tarde, donde el propio IRS explica qué revisará y qué errores evitar. Muchos preparadores no van porque ya tienen muchos clientes, y por eso, a su juicio, sus clientes reciben cartas y auditorías con frecuencia.

Lo único que tienes que hacer es seguir las reglas. Como este país: sigue las reglas y todo está bien.

Su advertencia final sobre este tema fue para quienes eligen a su preparador solo por precio, a veces con personas que ni siquiera tienen licencia, sin recordar que la declaración es responsabilidad del propio contribuyente.

Poner la casa a nombre de los hijos, el homestead y el testamento

Otra pregunta fue si conviene poner la casa a nombre de un hijo. Ani explicó que transferir la propiedad a un hijo puede generarle consecuencias fiscales por ganancia de capital, y que existen otras formas de proteger a la familia, como crear un trust y colocar la propiedad dentro de él.

Aprovechó para mencionar otro beneficio que mucha gente no conoce: si la casa es tu vivienda principal, puedes solicitar ante el condado la exención de homestead, que reduce el monto sobre el que se calculan los impuestos de la propiedad. Según explicó, el trámite es sencillo y el requisito principal es vivir en la casa.

Las anfitrionas hablaron de la preocupación de muchas madres sobre qué pasaría con sus hijos y su casa si ellas faltaran. Ani fue clara sobre la importancia de un testamento o un trust.

Tienes que dejar las cosas claras, porque aquí las cosas que no están escritas no existen.

Explicó que en nuestros países, cuando falta la mamá, “la tía se encarga, la abuelita se encarga”, pero que en Estados Unidos, si no dejaste por escrito qué pasaría con tus hijos, la decisión queda en manos de las autoridades. Por eso considera fundamental que las madres dejen establecido quién cuidará de sus hijos y quién administrará su patrimonio. Comentó que en un trust se pueden dejar instrucciones muy específicas; incluso tuvo una clienta que dejó escrito que no quería que ciertas personas de su familia se acercaran. Las anfitrionas pusieron otro ejemplo: dejar a los hijos con su papá, pero encargar a un familiar con conocimientos financieros la administración de sus inversiones. Ani coincidió: quien administra un trust no es el dueño ni puede hacer lo que quiera, tiene que seguir lo que tú dejaste escrito.

A continuación, las anfitrionas abrieron una larga conversación sobre divorcios, pensión alimenticia y manutención de los hijos. Como son temas legales que dependen de cada estado y de cada caso, esa parte no se recoge en detalle en este resumen.

Dónde encontrar a Ani y su “tabú”

Al final, las anfitrionas bromearon con que Ani no es solo una asesora financiera, sino una asesora “de la vida”, y le preguntaron cómo pueden contactarla los oyentes. Ani contó que se puede encontrar a la firma en todas las redes sociales como Ani Miller Services, y que su oficina está en Cooper City, Florida, en un local propio que compraron después de haber estado en Doral.

Como cierre, le preguntaron cuál es su mayor tabú. Ani dijo que casi no tiene, porque se comunica mucho y dice lo que piensa, aunque admitió con una sonrisa que guarda algo personal que todavía no está lista para contar.

La conversación deja una guía práctica y sin rodeos para la comunidad latina: declarar todos los ingresos, conocer qué gastos sí y cuáles no se deducen, elegir con cuidado el préstamo para la primera casa, proteger a los hijos con herramientas como el PIN del IRS y un testamento o un trust, y, sobre todo, apoyarse en profesionales preparados que ya recorrieron el camino.

Video: Los Hispanos Unidos, podcast Without Tabú.

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