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Pasos para una buena planificación financiera, con Ani Miller en “Porque lo dice tu madre”

Ahorro, ingreso pasivo, deducciones y qué hacer si llega una carta del IRS: Ani responde las preguntas de Taty y Camila Guiribitey.

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¿No sabes cómo administrar tu dinero o cómo empezar a invertir lo que ganas? En este episodio de Porque lo dice tu madre, Taty y Camila Guiribitey invitaron a Ani Miller para aclarar las dudas más comunes sobre finanzas personales.

De lo que se habla en el episodio

  • El ABC del ahorro.
  • La diferencia entre ingreso activo e ingreso pasivo, y cómo empezar a crear ingreso pasivo.
  • Impuestos: qué se puede deducir y qué no.
  • Qué hacer si te llega una carta del IRS.
  • Cómo evitar que te retengan de más en tu cheque.

La conversación, en detalle

En el episodio 32 del podcast Porque lo dice tu madre, conducido por la famosa “Mamilover” Taty Guiribitey y su hija Camila Guiribitey, la invitada de honor fue Ani Miller, experta en finanzas y en impuestos. Entre risas, bromas de madre e hija y muchas preguntas directas, la conversación recorrió los temas que más preocupan a cualquier familia: cómo empezar a ahorrar, qué es el ingreso pasivo, qué se puede deducir en los taxes, qué hacer si llega una carta del IRS, cómo pagar menos impuestos siendo empleado, cuándo conviene crear una empresa y cómo usar las tarjetas de crédito con estrategia. Esta es la conversación completa, contada en orden.

Soluciones, no problemas

Taty recibió a Ani anunciando que esa noche se iba a hablar “de billetes” y que la invitada venía a traer “soluciones, no problemas”. Ani recogió la frase de inmediato, porque es exactamente la misma que repite en su oficina.

Eso que acaba de decir tu mamá es algo que yo le digo a todas las personas que entran a trabajar conmigo. Lo primero que se les dice es: soluciones, no problemas. Así que grábense eso.

El ABC del ahorro: primero, sincerarse

La primera pregunta fue cuál es el “trámite” para empezar a ahorrar: qué porcentaje hay que guardar, en qué hay que limitarse, si hay que pasar necesidades o dejar de comprar carteras y cosas caras.

Ani agradeció la invitación y respondió que el primer paso no es un porcentaje mágico, sino una evaluación honesta. Antes de hablar de ahorro hay que mirar con claridad cuánto entra y cuánto sale.

Una persona que quiera iniciarse en el ahorro lo primero que tiene que hacer es sincerarse. Tenemos que hacer una evaluación del perfil del cliente, porque no es lo mismo pedirle que ahorre a una persona que gana 100,000 que a una que gana un millón o que gana 10,000.

Camila insistió con un caso muy común: alguien que gana 30,000 dólares al año y vive “cheque a cheque”, ¿también puede tener una planificación financiera? Ani fue clara: sí, totalmente, siempre y cuando haya organización. Explicó que lo habitual es que, cuando las personas empiezan a tener un ingreso, se endeudan por encima de lo que ganan. Por eso el punto de partida es reconocer el ingreso real y, a partir de ahí, ver qué se puede hacer con el tiempo que queda libre fuera del horario de trabajo.

Ingreso pasivo frente a ingreso ganado

Ese tiempo libre, según Ani, es la puerta para cambiar la situación. Propuso hacer una “cuota de sacrificio” durante un tiempo: tomar las horas libres para un trabajo extra que genere un ingreso adicional, invertir ese dinero y empezar a construir otro tipo de ingreso.

Es totalmente distinto tener un ingreso pasivo a tener un ingreso ganado por el trabajo.

Taty, curiosa, pidió que explicara qué es eso del ingreso pasivo. Ani lo definió de forma sencilla: es un ingreso por el que no estás trabajando directamente, cualquier dinero que recibes sin necesidad de estar presente. Dio varios ejemplos:

  • Propiedades de inversión que se rentan.
  • Una casita, un carro o incluso un avión que se alquila.
  • Invertir en un negocio de otra persona, como una heladería, y recibir cada mes una parte de las ganancias sin tener que hacer nada en el día a día.

Todos tenemos una habilidad

Camila hizo notar que muchas de las personas que ven el programa todavía no tienen ese ingreso pasivo. Para ellas, el camino empieza por un segundo trabajo o un segundo negocio, y ahí Ani dejó una de las ideas centrales de la noche.

No todas las personas tienen ese ingreso pasivo, pero todas las personas tienen habilidades.

El secreto, dijo, está en descubrir qué es lo que a cada uno le gusta hacer y saber explotarlo. Alguien puede tener un empleo cualquiera donde gana 30,000 al año y, al mismo tiempo, ser muy bueno cocinando, cosiendo, decorando o haciendo manualidades, como la persona que había preparado unas flores para recibir a Ani en el estudio. Su consejo fue no cerrarse en la idea de que el único ingreso posible es el empleo actual.

No se cieguen, no se cierren en que solamente tienen este empleo. Ese empleo lo tienes para pagar los biles, pero no te va a dejar hacer más nada. Si haces una cuota de sacrificio e identificas dentro de ti qué te apasiona, quizás puedes encontrar otra vía para hacer dinero en el tiempo libre, sin dejar el ingreso que te permite pagar los biles.

Taty bromeó con que ella, por suerte, trabajó mucho y ya tiene sus rentas, porque si dependiera de sus habilidades “estaría bastante mal”, y presentó en tono de broma a su hija como su “ingreso pasivo” y su “gasto diario”. Camila le devolvió la idea: Taty podría ser organizadora de fiestas, porque inventa y decora como nadie. “Empieza a crear tu ingreso pasivo”, le dijeron entre risas, y “empieza a cobrar ya”.

El ABC de una organización financiera: el presupuesto

Camila, que se describió como “muy mala financieramente”, preguntó cuáles son los puntos no negociables para organizar las finanzas. La respuesta de Ani fue inmediata: el presupuesto.

Cuando una persona tiene un presupuesto establecido, es mucho más fácil llevar las riendas de su vida completamente.

Contó que la asesoría financiera es uno de los servicios que presta su oficina, y que cuando se sienta con un cliente a evaluar su situación siempre le hace la misma distinción: en la vida hay cosas que necesitas y cosas que quieres. Para tener lo que quieres, primero hay que trabajar para que un ingreso pasivo pague por ello, ya sea la cartera, el carro o la casa de tus sueños.

Puso un ejemplo muy gráfico: no se puede empezar con un ingreso de 30,000 dólares al año y querer comprar una cartera de 5,000. Por eso el presupuesto debe empezar por lo básico:

  • Definir qué cosas necesitas para vivir: dónde vives y lo que pagas por ello, la comida y los gastos básicos.
  • Aceptar ciertos sacrificios al principio, porque nadie pasa de la noche a la mañana a ser millonario.
  • Mantener el presupuesto con disciplina: los sacrificios que se hacen en el momento en que hay que hacerlos traen sus frutos.

La vida está llena de sacrificios al principio. No todas las personas pasaron de la noche a la mañana a ser millonarias.

Las anfitrionas comentaron que mucha gente gasta en una salida a un restaurante lo que costaría organizarse financieramente, y que no tiene sentido no invertir en eso cuando tantas personas se les acercan pidiendo “ayúdame a invertir” o “quiero ser como tú”. Camila resumió el sentimiento con humor: ella es “un avión que todavía no sabe cuándo va a aterrizar”, y necesita que alguien la aterrice.

Los taxes: qué se deduce y qué no

Taty pasó al tema de los impuestos y a los mitos sobre lo que se puede o no se puede deducir, confesando que cada temporada de taxes siente que la ponen “contra la pared”. Ani respondió que existe un mito muy grande: creer que los taxes son simplemente para pagarle dinero al IRS.

Hay un mito muy grande: las personas creen que los taxes son para pagarle dinero al IRS, y no es así.

Explicó que para eso están los contadores, que estudian el código fiscal, y que cuando una persona tiene una empresa puede deducir los gastos que tengan que ver con la actividad de ese negocio. Mencionó varios ejemplos:

  • Un viaje para reunirte con clientes, por ejemplo en España, si se trata de una reunión de negocios.
  • Un almuerzo con un cliente.
  • Comidas en restaurantes para cerrar un negocio.
  • Regalos de motivación o de cumpleaños a empleados, por ejemplo a un trabajador excepcional.

Taty contó que en sus empresas siempre compran detalles para todo el personal y que, cuando tenían menos empleados, llegaron a regalarle un reloj Cartier a una empleada que se lo merecía. Ani remató que el código fiscal es muy largo y que mucha gente, al llegar la temporada, solo piensa en “correr, hacerlos y pagar”, sin conocer lo que la ley le permite.

Las donaciones también cuentan

Otro ejemplo del mismo mito, según Ani, son las donaciones. Muchas personas no donan porque sienten que da igual, cuando en realidad las donaciones a fundaciones calificadas son deducciones que el IRS permite y que bajan el monto que le toca pagar al contribuyente.

Taty compartió su experiencia: durante años pagó mucho dinero en impuestos, y en los últimos tres años decidió que prefería apoyar a organizaciones como el hospital Jackson, St. Jude, su propia fundación y el Nicklaus Children’s. Lo explicó así: no se trata de si el IRS se lo merece o no, sino de hacer un bien a la comunidad y beneficiarse también. Ani lo confirmó: ayudas a los demás y te beneficias tú.

Camila preguntó si era cierto que solo se puede deducir alrededor de un 10% de lo que uno dona. Ani aclaró que depende del perfil del contribuyente: no siempre se deduce el 100% de lo donado, sino un porcentaje que está ligado al ingreso que hayas declarado, con un techo. Por eso no quiso dar una cifra exacta sin conocer cada caso.

Taty añadió que el diezmo que se da en la iglesia y la ropa que se dona en lugares que entregan comprobante también entran en esta categoría. Ani coincidió en lo importante: pedir y guardar siempre el comprobante.

Qué hacer si llega una carta del IRS

La siguiente pregunta fue una de las que más nervios causa: ¿qué hacer si llega una carta del IRS? Taty bromeó con que lo primero es llamar a Ani Miller. Ani, más tranquila, explicó que buscar un experto es lo correcto, pero que esas cartas no siempre traen malas noticias.

Las cartas del IRS no siempre son cosas malas. A veces llegan porque se dejaron de presentar formularios.

Recordó cómo funciona el sistema: cuando presentas tus taxes hay terceras personas que también reportan información. Si trabajaste para una empresa, esa empresa le informa al IRS el ingreso que te pagó. Si luego tú declaras un ingreso menor, el IRS lo detecta, porque tiene distintas vías para conocer lo que recibiste. Taty confirmó que, como empleadora, al final de cada año envía al IRS lo que ganaron sus empleados. Una de las razones más comunes para recibir una carta, insistió Ani, es que faltaron formularios, y lo indicado es buscar a un profesional que ayude a resolverlo.

El IRS no te llama para pedirte el Social Security

Las anfitrionas preguntaron si el IRS puede llamar por teléfono para pedir el número de Seguro Social. La respuesta de Ani fue un rotundo “nunca, nunca, nunca”: la vía que utiliza el IRS para comunicarse es el correo postal. Una de ellas contó que la han llamado varias veces personas que dicen ser del IRS y le piden los últimos cuatro números, y que su esposo enseguida le cuelga el teléfono porque “es para robar tu información”.

El consejo quedó claro para la audiencia: desconfiar de llamadas y correos electrónicos que dicen venir del IRS, porque las estafas hoy también son electrónicas. La comunicación del IRS llega por carta física a tu casa.

Cómo hacer que no te quiten tanto del cheque

Taty planteó entonces lo que más duele a los empleados: ¿qué pueden hacer para que no les quiten tanto del cheque? Ani explicó que hay dos grandes opciones y que todo depende de cuánto gana la persona.

Empezó por recordar la regla general: a los empleados que cobran por W-2 no se les permite colocar gastos para reducir sus impuestos. Pero mencionó una excepción relacionada con el real estate.

  • Si un empleado invierte en una propiedad y la renta por temporadas cortas, a través de plataformas como Airbnb o Vrbo, no como renta de largo plazo.
  • Según explicó, bajo las reglas que aplican a ese tipo de actividad, las pérdidas que genere esa inversión pueden trasladarse para compensar el ingreso del W-2.
  • El resultado puede ser un reembolso de parte del dinero que se te retuvo durante el año.

Las anfitrionas lo celebraron como un doble consejo: primero aprender a invertir en real estate y luego saber cómo sacarle provecho fiscal a esa inversión. Por la complejidad de estas reglas, es un tema para revisar caso por caso con un profesional.

¿Por qué conviene crear una empresa?

“Esta próxima pregunta me encanta”, dijo Taty antes de preguntar cómo y por qué conviene crear una empresa en lugar de cobrar como persona individual o self-employed. Ani explicó que hay una gran diferencia por el impuesto de trabajo por cuenta propia, el self-employment tax, que ronda el 15.3% y que pagan los individuos sobre lo que ganan.

El hecho de crear una empresa hace una gran diferencia.

Contó que con una empresa, por ejemplo una S corporation, los impuestos se calculan dentro de la empresa, y la ganancia o la pérdida que quede se traslada a los taxes personales del dueño. Con la estructura adecuada, ese impuesto de trabajo por cuenta propia se puede reducir. Por eso animó a los oyentes a crear su “empresita” a partir de lo que saben hacer, sea consultoría, limpieza o cualquier otra habilidad, y declarar allí las ganancias de ese segundo negocio.

Ser W-2 y tener tu propio negocio al mismo tiempo

Camila puso su propio ejemplo: si trabaja de 8 a 4 en una empresa como W-2, ¿puede al mismo tiempo crear su ingreso pasivo con otro negocio? Ani le dijo que sí. Si después del trabajo tiene su negocio, que bautizaron en broma “Camila’s Lazos”, se puede constituir como S corporation. Entonces tendría dos documentos: su W-2 como empleada y un formulario K-1, que es el que emite la S corporation. Ambos se unen en la declaración personal, y es la combinación de los dos la que permite ajustar los taxes.

Consejos prácticos con las tarjetas de crédito

Llegó el momento de los consejos prácticos para organizar las finanzas, y el primero de Ani provocó protestas: sacar las tarjetas de crédito de la cartera. Camila confesó que de todas formas las tiene en el celular. Ani explicó por qué lo dice.

Los bancos ofrecen muchas veces 0% de interés por 12 o 18 meses y otras tasas promocionales. El problema no es la tarjeta, sino la falta de planificación. En sus asesorías tiene clientes que, con estrategia, pasan su deuda de un banco a otro aprovechando esas promociones y llevan cinco, seis y hasta ocho años sin pagar intereses, usando el dinero del banco.

Las tarjetas de crédito no puedes utilizarlas si estás pagando más del 20% de interés, porque lo que le pasa a la gente es que paga y todo el dinerito se va a los intereses. La deuda no baja, nunca va a bajar.

Su regla para organizarse es simple:

  • Si tienes 1,000, no puedes gastar más de 1,000.
  • Saca las tarjetas de la cartera, porque usarlas se vuelve un vicio: “son 15, son 20, son 50”, y todo va sumando.
  • Aprovecha las tasas promocionales solo si tienes un plan para pagar dentro de ese plazo.
  • No hay un número ideal de tarjetas. Ani contó que tiene 12 y casi no usa ninguna; las mantiene activas para que no se las cierren y para cuidar su historial, porque el crédito no es solo el número del score, también hay que trabajar el historial.
  • Pagar todo con tarjeta puede ser buena idea si se hace con estrategia: acumulas puntos que puedes usar para viajar y pagas a tiempo para no generar intereses.

Todo esto, explicó, forma parte del plan financiero que se diseña para cada cliente. Camila lo imaginó como una tablita con metas pequeñas mes a mes hasta llegar al objetivo, y madre e hija acabaron bromeando sobre quién debía pedir la cita primero para revisar cómo manejan las tarjetas de la casa.

Planificar desde la niñez

Camila preguntó si la planificación financiera debe empezar a los 18 años o antes. “Desde antes, totalmente”, respondió Ani, y contó que tiene tres hijos y que su hijo menor, que estaba por cumplir dos años, ya tiene un IUL, un seguro de vida indexado, porque ya empezó a planificar su futuro financiero. Taty contó que sus nietas también tienen algo preparado gracias a sus abuelos, y Ani resumió la idea en una frase: la magia del interés compuesto.

401(k), IRA y Seguro Social

La siguiente pregunta fue si aportar a un 401(k) o a una IRA ayuda a la hora de deducir impuestos. Ani respondió que sí, porque el dinero que se envía a esos fondos está libre de impuestos en el momento en que se hace el aporte.

Taty quiso saber qué pasa con ese dinero si la persona fallece. Ani explicó que el 401(k) queda para las personas que hayas designado como beneficiarias. Luego Taty mezcló la pregunta con la jubilación del Seguro Social, y entre todas aclararon la diferencia: para la pensión del Seguro Social necesitas haber acumulado las cotizaciones necesarias para calificar, mientras que el 401(k) es dinero que tú vas aportando de tu propio ingreso y, por eso, no se pierde.

La moraleja: no es lo que ganas, sino lo que gastas

Al final, Taty preguntó a Camila qué moraleja se llevaba. Camila dijo que muchas personas no tienen estrategias con su dinero, se agobian con las deudas y sienten que no pueden salir, y que lo primero es respirar, “tomarse un tecito” y buscar un asesor financiero que eduque y dé ideas concretas. Taty dijo que ella también pediría una cita, por su hija y por algunos negocios propios.

Ani cerró con la idea que resume toda su filosofía.

No importa si tú ganas 3 pesos, 4 pesos o 5 pesos, si tienes una buena educación financiera, porque aquí no es lo que tú ganas, sino lo que tú gastas.

Y añadió que la clave está en la estrategia, por todo el dinero que una persona puede quedarse en el bolsillo si la tiene. Lo ilustró con su experiencia: tiene clientes que ganan un millón y tienen problemas financieros, y clientes que ganan 200,000 y están muy bien económicamente. Cuando Taty preguntó si eso aplica incluso a quienes ganan poco, Ani fue tajante: todas las personas necesitan una estrategia financiera.

Taty y Camila agradecieron a Ani por enseñar y educar a la audiencia, y Camila se despidió prometiendo no gastar en toda la semana. La conversación deja una lección sencilla y poderosa: con un presupuesto honesto, una segunda fuente de ingresos basada en tus propias habilidades, un buen manejo del crédito y una estrategia fiscal bien pensada, cualquier persona, gane lo que gane, puede empezar a construir estabilidad financiera.

Video: canal PQ Lo Dice Tu Madre, episodio 32.

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